
¿Me echas de menos? no respondas, no hace falta que me mientas, sé la respuesta y sé que sí lo has hecho, igual que yo a ti. No sé por qué lo he hecho, pero así son las cosas. Lo he intentado, créeme, lo he intentado muchas veces, pero, al final, siempre vuelves a mí.
Es exasperante lo que me escuece tanto dolor, tanto repudio, tanto 'no quiero saber de ti', tanto 'no eres nad apara mí, entiéndelo'. El tiempo ha pasado y creía haber superado todo, pero las cosas no son así, las cosas siempre vuelven. Cada derrota en mi vida ha vuelto a ponerse en mi camino. Cada fracaso que super, ha vuelto a estar presente en mi camino. Cada herida que sufro, no acaba nunca de cicatrizar. Cada lágrima, escuece como ácido en mis mejillas. Cada vez que me olvido de ti, vuelves a parecer en mi mente. como un mal augurio, como una mala señal, que indica que algo volvera a ir mal, tú reapareces en mi vida para sembrar el caos y la destrucción, como un huracán hace en una ciudad cuando la atraviesa arrasándola.
Ese grito descarnado de llanto, esas horas de lágrimas contenidas, esas noches empapadas de esas ganas de gritar, de tirarlo todo por volver a verte, de abandonar todo por ti, de volver a intentar ser tú y yo, como una vez pudimos ser y no fuimos, como podríamos ser, como algo tan utópico que parece sacado de una novela de Julio Verne.
He buscado olvidarte de todas las formas posibles, pero ninguna pudo satisfacerme plenamente. Busqué consuelo y distracción en brazos de otras mujeres, pero nunca fue suficiente, tú siempre volvías. Busqué distraerme y centrarme en mis estudios, pero al final todo me llevó de nuevo a ti. El deporte fue igual, fue un modo de distracción, pero parece abocado también a recordarme a ti nuevamente. Los amigos, mi mayor apoyo para olvidarte han sido mi sustento vital estos meses, pero no pueden estar siempre ahí y uno, que no es de piedra y siente, aunque sea difícil de creer, se acaba viniendo abajo por los recuerdos en su mente. Recuerdos que matan, que duelen, que hieren, que destrozan todo.
Algún día nos volveremos a ver y no sé qué pasará, no sé cómo será, pero, al fin y al cabo, todo tiene su final, y en ese momento, toda incertidumbre será despejada, toda duda se verá resuelta, todo temor llegará a su fin.
Pero, lo peor de todo es que yo nunca te diré esto, tú nunca lo sabrás y seguiremos así hasta que todo se acabe solucionando. O quizás eso nunca pase y nada tenga solución, pero la vida es asi, un cúmulo de despropósitos. Pero no es momento de pensar en esto, es momento de vivir, de disfrutar, aunque no sea a tu lado.
Buenas noches, seguiremos con el drama.
He buscado olvidarte de todas las formas posibles, pero ninguna pudo satisfacerme plenamente. Busqué consuelo y distracción en brazos de otras mujeres, pero nunca fue suficiente, tú siempre volvías. Busqué distraerme y centrarme en mis estudios, pero al final todo me llevó de nuevo a ti. El deporte fue igual, fue un modo de distracción, pero parece abocado también a recordarme a ti nuevamente. Los amigos, mi mayor apoyo para olvidarte han sido mi sustento vital estos meses, pero no pueden estar siempre ahí y uno, que no es de piedra y siente, aunque sea difícil de creer, se acaba viniendo abajo por los recuerdos en su mente. Recuerdos que matan, que duelen, que hieren, que destrozan todo.
Algún día nos volveremos a ver y no sé qué pasará, no sé cómo será, pero, al fin y al cabo, todo tiene su final, y en ese momento, toda incertidumbre será despejada, toda duda se verá resuelta, todo temor llegará a su fin.
Pero, lo peor de todo es que yo nunca te diré esto, tú nunca lo sabrás y seguiremos así hasta que todo se acabe solucionando. O quizás eso nunca pase y nada tenga solución, pero la vida es asi, un cúmulo de despropósitos. Pero no es momento de pensar en esto, es momento de vivir, de disfrutar, aunque no sea a tu lado.
Buenas noches, seguiremos con el drama.
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