sábado, 31 de octubre de 2009

El valor de no conseguir nada.


Levanto los ojos y miro el marcador. Veo un 82-83, con apenas 15 segundos por jugar.

Hay tiempo muerto y nos sentamos los cinco jugadores de pista en el banco, esperando órdenes del entrenador.

El pulso se acelera, las manos tiemblan, sudo más de lo que me esperaba para lo poco que he jugado. El entrenador me habla, no le escucho. Estoy absorto en mi mundo, apenas me llega su voz de fondo. No consigo entender ni la mitad de lo que dice.

De repente, vuelvo en mí y lo veo dibujando en la pizarra la jugada a realizar. Habrá doble bloqueo al base, recibe y encara el 1x1 contra el contrario. Con suerte habrá cambio de hombre y uno se quedará sólo para tener oportunidad de un tiro claro. No esperaba formar parte de esta jugada, pero el entrenador me mira y me dice ‘San Martín, estás de base’.

El pulso se vuelve a acelerar y creo que mi corazón va a salirse de mi pecho o estallar ahí dentro. Siento miedo y orgullo. Nervios y seguridad. Nunca había tenido esa oportunidad. Soy joven e inexperto en esas situaciones. No creo que haya disputado una de esas desde cuando era pequeño y no pensaba en esto como en algo serio.

El saque se hará desde medio campo. Miro a mi defensor, que clava sus ojos en mí. Está en tensión, está nervioso. Y yo lo estoy más.

Balón en manos de mi compañero para sacar. Me muevo, mi defensor me sigue. Nos zarandeamos, pero al fin me logro escapar. Recibo y se la dejo mano a mano al escolta. Corro mientras él encara a su defensor. Se sitúa a la izquierda y yo en medio de la zona. Paso el bloqueo y recibo. 6 segundos sólo. No hay cambio en defensa. Encaro a mi defensor, cambio entre las piernas y por delante. Me voy de él. Paso adelante, fijo los pies, me equilibro y lanzo. Suena la bocina. Dejo estirada la mano. ‘Nunca la bajes’ me decía mi entrenador en los ‘entrenos’. No cierro los ojos, quiero verlo. El balón vuela hacia el aro, lo toca, da una vuelta en él y se sale.Me tiro al suelo, rompiendo a llorar como un niño pequeño al que se le ha caído el caramelo. Mis compañeros se lamentan, mis adversarios saltan de alegría. La victoria es suya y con ella el derecho al título de campeones de liga.

Toda la temporada entrenando, trabajando, esforzándonos… para nada. Analizo tirado en el suelo y envuelto en lágrimas qué he podido hacer mal para fallar ese tiro. Lo hecho perfecto, he hecho todo lo que me enseñaron para hacer un buen tiro. No lo entiendo.Despejo las lágrimas como puedo, las aparto de mis ojos con la camiseta empeñada en sudor. Me escuecen pero no me importa. La rodilla me duele, pero no importa. Unos brazos me aferran fuertemente contra un hombro. No quiero abrir los ojos, para evitar las lágrimas que caen por mi cara. Tampoco es necesario, sé perfectamente quién es. El tacto de la chaqueta de traje y la voz diciéndome ‘no importa, lo has hecho bien’ son más que delatadoras. Mi entrenador me sujeta entre sus brazos para evitar que me desmorone como un edificio en demolición.

Sigo pensando qué pude hacer mal. La única solución que encuentro es que no soy lo suficientemente bueno para afrontar eso. Debí haber hecho lo contrario: haberme quedado en una esquina solo para el tiro, en lugar de acaparar el protagonismo que otros se merecen. Otro podía haberse jugado ese tiro y haberlo metido. Soy joven e inexperto. No tengo la suficiente confianza para hacerlo y dudo que vuelva a tenerla.

¿Por qué lo hice? ¿Por qué no hice otra cosa? ¿Por qué no fui capaz de conseguirlo?

Será que no lo merezco. Será que ese es mi sino. Será que mi destino está ya sellado. Será que mi vida está diseñada así...

domingo, 25 de octubre de 2009

Grandes retiradas Vol. 4

Miami (EE.UU.), 24 oct (EFE).- El veterano base Bobby Jackson, que pasó seis temporadas con los Kings de Sacramento, hizo pública su retirada del baloncesto profesional de la NBA, en el que ha estado 12 años.
Jackson promedió 9.7 puntos por partido en su carrera, y en la temporada del 2002-2003 fue nombrado el mejor sexto hombre del año, con promedios de 15.2 puntos, 3.7 rebotes y 3.1 asistencias.
El base jugó la campaña pasada para el equipo de Sacramento pero no fue renovado durante la fase de preparación para la campaña que se inicia el martes.
"Es un día difícil para mí porque me estoy retirando como jugador profesional de un deporte al que amo", dijo el base, quien agregó que "también me siento contento porque me estoy retirando en el momento que yo elegí y en buenas condiciones en todos aspectos".
Jackson seguirá en el ámbito del baloncesto porque promoverá a los Kings en apariciones locales y se encargará parcialmente de buscar talentos para el equipo.

miércoles, 21 de octubre de 2009

La sonrisa del jugón

Desde el pasado Viernes la vida no es igual de maravillosa. Nos dijo adios el único, el incomparable, el inigualable Andrés Montes. Falleció y me dejó frío, apenado y sabiendo que nunca volveré a disfrutar de él.
Se especula sobre la causa de su muerte, muchos hablan de suicidio. Solo digo que alguien que defendiera que la vida puede ser maravillosa sería incapaz de quitarse la vida.Gracias por los apodos a los jugadores.
Gracias por las madrugadas en las que me mantenías despierto disfrutando de la NBA y de tus comentarios. Gracias por esos 11 años con Antoni Daimiel, él, seguro que nunca te olvidará. Gracias por hacer amenos los partidos insoportables y hacer aún más amenos los partidos entretenidos. Gracias por los concursos del All-Star. Gracias por los partidos del All-Star. Gracias por los Play-offs. Gracias por las finales. Gracias por narrar de esa forma tan peculiar, y gracias por hacer crecer en mí el amor a este deporte. Gracias por darme una razón para sonreir todas las noches...

Porque la vida puede ser maravillosa, pero ahora lo es un poco menos.

lunes, 19 de octubre de 2009

Aún estoy aprendiendo...

Entre lo poco que sé de la vida, también te diré que nada de todo esto vale la pena sin alguien que te haga ser incoherente. Ni flores, ni velas, ni luz de luna. Ése es el verdadero romanticismo. Alguien que llegue, te empuje a hacer cosas de las que jamás te creíste capaz y que arrase de un plumazo con tus principios, tus valores, tus 'yo nunca', tus 'yo qué va'.
Ojalá ames mucho y muy bueno, incluso a riesgo de ser correspondido. Que te despojen de todo, que hagan jirones de tus ganas y que te veas obligado a remendarlas con el hilo de cualquier otra ilusión...

domingo, 18 de octubre de 2009

Carpe Diem

No tengas miedo de decir 'te quiero', porque sin duda es lo mejor que se puede decir. Mira a la persona que se lo quieras decir y díselo, sin dudarlo. Vence ese temor a decirlo y lánzate.
Esa persona es la única que sabe lo que siente o no. Con temor no llegas a ningún lado.
Atrévete, lánzate, dila lo que sientes. No te lo guardes para tí, porque acabará dañándote.Vida solo hay una. Hay que aprovecharla al máximo con quien de verdad quieres estar.
Pero ojalá tuviera valor de decírtelo...

miércoles, 14 de octubre de 2009

No hay mejor profesor que el error.


"I've missed more than 9000 shots in my career. I've lost almost 300 games. 26 times, I've been trusted to take the game winning shoot and missed. I've failed over and over and over again in my live. And than is why I succeed."

Michael Jordan.

martes, 13 de octubre de 2009

Esa sensación que se adueña de mí.

Sabes ESA SENSACIÓN, cuando pierdes las ganas...Cuando ya nada te alegra y de todo pasas...

Quizá son solo momentos, pero NADA CUADRA.Quizá es por esa piedra que hace dos días quemaba.

Sabes ESA SENSACIÓN, que aunque tengas lo que quieras...Sigues sintiendo que FALTA ALGO, algo que anhelas...Y lo peor de todo es, que no sabes que te falta, y piensas que es esa piedra, la que llena tu taza.

Y esque siempre hay ABRAZOS, BESOS, FALSOS ''TE QUIEROS''...

Pero todos esos mueren cuando se pone algún pero.

sábado, 10 de octubre de 2009

PERMITIDME TUTEAROS, IMBÉCILES

Cuadrilla de golfos apandadores, unos y otros. Refraneros casticistas analfabetos de la derecha. Demagogos iletrados de la izquierda.Presidente de este Gobierno. Ex presidente del otro. Jefe de la patética oposición. Secretarios generales de partidos nacionales o de partidos autonómicos. Ministros y ex ministros -aquí matizaré ministros y ministras- de Educación y Cultura. Consejeros varios. Etcétera. No quiero que acabe el mes sin mentaros -el tuteo es deliberado- a la madre. Y me refiero a la madre de todos cuantos habéis tenido en vuestras manos infames la enseñanza pública en los últimos veinte o treinta años. De cuantos hacéis posible que este autocomplaciente país de mierda sea un país de más mierda todavía. De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el latín, el griego, la Historia, la Literatura, la Geografía, el análisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender el mundo, ciencias incluidas. De quienes, por incompetencia y desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora, los colegios privados se distancien cada vez más de los públicos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de la media en todas las materias evaluadas.

Pero lo peor no es eso. Lo que me hace hervir la sangre es vuestra arrogante impunidad, vuestra ausencia de autocrítica y vuestra cateta contumacia.


Aquí, como de costumbre, nadie asume la culpa de nada. Hace menos de un mes, al publicarse los desoladores datos del informe Pisa 2006, a los meapilas del Pepé les faltó tiempo para echar la culpa de todo a la Logse de Maravall y Solana –que, es cierto, deberían ser ahorcados tras un juicio de Nuremberg cultural–, pasando por alto que durante dos legislaturas, o sea, ocho años de posterior gobierno, el amigo Ansar y sus secuaces se estuvieron tocando literalmente la flor en materia de Educación, destrozando la enseñanza pública en beneficio de la privada y permitiendo, a cambio de pasteleo electoral, que cada cacique de pueblo hiciera su negocio en diecisiete sistemas educativos distintos, ajenos unos a otros, con efectos devastadores en el País Vasco y Cataluña.


Y en cuanto al Pesoe que ahora nos conduce a la Arcadia feliz, ahí están las reacciones oficiales, con una consejera de Educación de la Junta de Andalucía, por ejemplo, que tras veinte años de gobierno ininterrumpido en su feudo, donde la cultura roza el subdesarrollo, tiene la desfachatez de cargarle el muerto al «retraso histórico».


O una ministra de Educación, la señora Cabrera, capaz de afirmar impávida que los datos están fuera de contexto, que los alumnos españoles funcionan de maravilla, que «el sistema educativo español no sólo lo hace bien, sino que lo hace muy bien» y que éste no ha fracasado porque «es capaz de responder a los retos que tiene la sociedad», entre ellos el de que «los jóvenes tienen su propio lenguaje: el chat y el sms». Con dos cojones.


Pero lo mejor ha sido lo tuyo, presidente –recuérdame que te lo comente la próxima vez que vayas a hacerte una foto a la Real Academia Española–. Deslumbrante, lo juro, eso de que «lo que más determina la educación de cada generación es la educación de sus padres», aunque tampoco estuvo mal lo de «hemos tenido muchas generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del país que tenemos».


Dicho de otro modo, lumbrera: que después de dos mil años de Hispania grecorromana, de Quintiliano a Miguel Delibes pasando por Cervantes, Quevedo, Galdós, Clarín o Machado, la gente buena, la culta, la preparada, la que por fin va a sacar a España del hoyo, vendrá en los próximos años, al fin, gracias a futuros padres felizmente formados por tus ministros y ministras, tus Loes, tus educaciones para la ciudadanía, tu género y génera, tus pedagogos cantamañanas, tu falta de autoridad en las aulas, tu igualitarismo escolar en la mediocridad y falta de incentivo al esfuerzo, tus universitarios apáticos y tus alumnos de cuatro suspensos y tira p'alante.


Pues la culpa de que ahora la cosa ande chunga, la causa de tanto disparate, descoordinación, confusión y agrafía, no la tenéis los políticos culturalmente planos. Niet.


La tiene el bajo rendimiento educativo de Ortega y Gasset, Unamuno, Cajal, Menéndez Pidal, Manuel Seco, Julián Marías o Gregorio Salvador, o el de la gente que estudió bajo el franquismo: Juan Marsé, Muñoz Molina, Carmen Iglesias, José Manuel Sánchez Ron, Ignacio Bosque, Margarita Salas, Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, Francisco Rico y algunos otros analfabetos, padres o no, entre los que generacionalmente me incluyo.


Qué miedo me dais algunos, rediós. En serio. Cuánto más peligro tiene un imbécil que un malvado.







Artículo de Arturo Pérez-Reverte publicado en XL-Semanal.

martes, 6 de octubre de 2009

Cómo largaron a Billups


El miércoles 29 de octubre uno de los equipos más emblemáticos de la aristocracia NBA, Detroit Pistons, iniciaba un nuevo curso en el Palace, un pabellón que cumplía además veinte años de vida. Suficiente para haber sido testigo de lo más sagrado en la historia de la franquicia: Tres Anillos en dos Edades de Oro.

El estreno se solventó con victoria ante Indiana. Pero más cómoda resultó aún la segunda noche ante los Wizards. Los dos partidos, las dos victorias, partieron con un quinteto que salvo Amir Johnson estaba formado por cuatro jugadores de los que recitar de memoria para siempre. A esas alturas nadie sabía con exactitud cuántos minutos, horas, días y meses de juego en pista acumulaban juntos Chauncey Billups, Richard Hamilton, Tayshaun Prince y Rasheed Wallace.

Era momento de abandonar la ciudad. De tomar el primer avión de la temporada.

Días antes no era difícil percibir un aire extraño en el equipo. O más bien en su entorno. Joe Dumars, jefe de la expedición, apenas si se había dejado ver en los primeros entrenos del grupo, de los que incluso Michael Curry, el entrenador, se veía a ratos ausente en cerradas conversaciones con Darrell Walker y Pat Sullivan, dos de sus asistentes.

Aquellos primeros días Chauncey no notó nada especial en su rutina de trabajo de no ser que tan sólo sus compañeros habían sido destino de sus palabras. No problem. Podía tener su lógica cuando el verdadero director de operaciones de pista llevaba años en el equipo y parecía poder dirigirlo con los ojos vendados. Pero al mismo tiempo algo se estaba tramando a sus espaldas. O tal vez peor. Algo se había cerrado antes incluso de tomar el avión con destino a Charlotte para disputar allí el primer partido a domicilio, tercero de una temporada de ochenta y dos.

Poco antes de tomar el avión Chauncey habló con su padre:

- ¿Todo bien?
- No sé qué decirte, papá. Ni Joe ni ninguno de los entrenadores me han dirigido la palabra estos días. Ni siquiera me han mirado a la cara. Es como si no existiera. No sé, me huelo algo que no me gusta...

El vuelo a Charlotte no disipó la incertidumbre. Antes bien reinaba un extraño silencio entre todos que se vio acentuado luego de que Antonio McDyess fuera reclamado por los asientos delanteros, donde acompañaban a Joe Dumars su entrenador, el equipo de asistentes y el jefe de relaciones, Kevin Grigg. Antonio regresó al rato a su asiento con aspecto muy serio para no abrir la boca el resto del viaje. Era como si obedeciera a algún tipo de orden de acusada discreción.

El avión tomó tierra y antes de que el equipo se dirigiera al hotel, Antonio pegó sus pasos a los de su compañero Chauncey:

- Escúchame. No digas nada. Nos traspasan. Todavía no es oficial pero tiene toda la pinta de que ya está todo hecho. Nos mandan a Denver. En realidad te envían a ti. Yo sólo formo parte del paquete. Lo único que me han dicho es que esté tranquilo. Porque no llegaré a jugar con ellos. Los Nuggets me cortarán y volveré a jugar aquí. Me lo han garantizado. Te lo cuento porque tú no sabes nada aunque me imagino que hoy mismo te lo dirán.

Chauncey no contestó. Apretó los labios enderezando aún más su expresión mientras proseguía paso firme en el aeropuerto. Tuvo ganas de preguntar quién llegaba a Detroit. Pero reprimió la pregunta. Qué importaba.

Tras la cena Chauncey no podía parar en su habitación. Decidió bajar al vestíbulo y con la cabeza bien alta apostarse unos metros a la izquierda del equipo técnico, que conversaba agitadamente en uno de los salones. En el fondo el jugador estaba esperando a que uno de ellos, de una vez, se le acercara y le diera la buena nueva. O tal vez que alguien le estrechara la mano o le diera un abrazo que, aunque hipócrita, convenía en el trato personal futuro.

Pero nadie lo hizo. Y al rato Chauncey subió a su habitación a pasar la noche.

En la mañana del lunes 3 de noviembre, día de partido, la prensa deportiva nacional se desayunaba con un titular extrañamente poderoso:

ALLEN IVERSON TRADED TO DETROIT


Pero el titular no había llegado a la habitación de Chauncey, al que faltaban minutos para estar listo de cara a la sesión de tiro prevista por la mañana. Al cabo llamaron a la puerta. Eran Rip Hamilton y Tayshaun Prince, sus compañeros y amigos. Sin mediar palabra comenzaron los abrazos. No había que contar más. Ya era oficial.

Lo siguiente fueron unos cuantos nudos en la garganta. Hacía seis años que Chauncey ignoraba el significado de un traspaso. Había conocido hasta tres. Siempre era difícil. Pero esta vez lo era infinitamente más. Y Hamilton y Prince no se lo pusieron fácil.

Hamilton parecía el más afectado. Acababa de firmar una extensión de contrato con el equipo y sin embargo sentía que en ese momento le habían traicionado. "Si lo llego a saber no firmo, ¿sabes? Ahora sí que no quiero seguir aquí".

Un rato después los tres coincidirían en hacer una llamada desde la habitación. El destinatario ya no era compañero, pero sí amigo.

- Ben, ¿ya lo sabes?
- Ya os dije cómo son esos tipos.

La siguiente llamada se produciría a solas:

- Vuelvo a casa, cariño.
- Estate tranquilo. Te quiero.
- Joder... -ahora sí que cabía derrumbarse- Si son como mis hermanos...

La sesión de tiro tuvo lugar ya sin Chauncey, para quien las horas siguientes fueron un apresurar sus cosas camino de Denver. Y hacerlo como un autómata. La despedida, como cabía esperar, fue improvisada, confusa y sobre todo dolorosa.

Todo allí había terminado.
Extraído del Blog ACB El Punto G.
Moraleja: No te fíes de nadie, porque hasta quien está más cercano a tí puede traicionarte cuando menos te lo esperes.
Esta simple y algo cruel cronología de los hechos ha sido hecha pública estos días por el cronista Tom Friend. El pasado domingo el Free Press de Detroit arrojaba una encuesta entre sus lectores. La pregunta era sencilla: "¿Quién de estos cuatro jugadores desearías que volviera a Detroit?". Había cuatro opciones y tres deportes: Jair Jurrjens, Ryan Mallett, Roy Williams y Chauncey Billups. Uno de los cuatro ganó la encuesta por goleada.

Pocas veces los hechos hablan tan a las claras del espíritu de un traspaso. Quien haya tenido ocasión de seguir muy de cerca las evoluciones de los dos equipos implicados, su temporada y avatares, comprenderá perfectamente el porqué tan reciente este recuerdo.

El recuerdo de un asunto todavía inacabado.

domingo, 4 de octubre de 2009

The life is just a game

La vida es como una partida de ajedrez. Cada situación con una persona es como una partida de uno contra uno. Esa persona tiene sus piezas y tú las tuyas. Da igual quien mueva la primera ficha, hasta el final de la partida no se sabe quien gana.

En el ajedrez, como en cualquier otro deporte, gana el mejor. Con el mejor no me refiero al más fuerte, al más grande, al más rápido... sino que el mejor es el más listo de todos. Hay que ser listo y saber cómo actuar en cada momento, preveer los movimientos de tu oponente y saber cómo reaccionar ante ellos. No gana el más paciente ni el que más espera: puedes esperar horas para mover una ficha y que tu oponente ya sepa desde que tú empezaste a pensar cómo mover sus fichas y romper tu jugada.

Yo ya moví mis fichas y ahora espero a que mi oponente mueva las suyas para seguir la partida. No tengo prisa, lo tengo todo previsto, aunque quizá mi oponente tenga preparada para mí otra jugada que yo no sea capaz de adivinar y se cambien las tornas.



Agradecimientos a mi amiga Laura por darme la idea de esta entrada mediante nuestra conversación.

viernes, 2 de octubre de 2009

Enhorabuena Río de Janeiro

La corazonada se hizo realidad, lo que imaginé desde el principio se cumplió, Río de Janeiro sede olímpica en el año 2016. Se lo merecen, por fin el C.O.I. se digna a darle a una ciudad latinoamericana la oportunidad de celebrar unos juegos olímpicos. Brasil es un país que emerge después de una situación muy dura. Aquello si era una crisis y no lo que hay en España ahora mismo. Espero que en años próximos se les conceda ese privilegio también a algún país africano, de todo corazón lo espero, así por fin habrá algo de igualdad en el mundo y se hará justicia, como se está empezando a hacer a partir del día de hoy.

Ver a Pelé llorar de emoción es más grande que todas las obras que se puedan hacer para edificar estadios, pabellones y pistas para realizar las pruebas. Esas lágrimas muestran el deseo que tenía un país entero por celebrar unas olimpiadas.

jueves, 1 de octubre de 2009

Juegos infantiles


Jugar al ratón y al gato o al escondite es propio de cuando eres pequeño, de cuando no sabes lo que quieres, de cuando eres demasiado inocente para comprender lo que en verdad deseas y cuando aún no comprendes que haciendo lo que haces, en realidad delatas lo que más quieres.Este último aspecto es realmente el que más demuestra tu inmadurez y tu conducta, y a pesar de eso, es también el más importante. Actuas y punto. Lo haces inconscientemente. No te das cuenta de ello, porque crees que hacer eso es lo correcto. Pero en realidad no te das cuenta que sin responder y sin mostrar nada, estás en realidad dando muchas señales de lo que en realidad quieres. Te escondes tras una máscara que tú mismo has creado y te niegas a aceptar el mundo que hay enfrente de tí. Tienes miedo de luchar por lo que quieres y de luchar por alcanzar tus sueños y objetivos.Es hora de crecer y madurar. De dejar de lado nuestras actuaciones de niño pequeño. Afronta lo que hay a tu alrededor, lucha por lo que quieres y enfréntate a todos los problemas que te encuentres, solo para conseguirlo.Así son las cosas y así las veo yo, aunque también dicen que es mejor ser como un niño y nunca tener que afrontar dificultades... ¿Tú qué crees?