domingo, 17 de junio de 2012

El origen de algo más que un cómic




"Un día llamé a Bill y le dije: 'Tengo un nuevo personaje llamado The Bat-Man y he realizado algunos bocetos elementales que me gustaría que vieras'. Poco después, llegó a mi casa y le mostré mis dibujos. En ese momento, sólo le había dibujado una pequeña máscara, similar a la que portaría eventualmente Robin. Bill me dijo: '¿Por qué no lo hacemos lucir más como un murciélago, dibujándole una capucha con dos hendiduras en los ojos, con tal de hacerlo más misterioso?' Hasta entonces, The Bat-Man vestía un traje rojo; las alas, los calzones y la máscara eran de color negro. Yo pensaba que el rojo y el negro serían una buena combinación, sin embargo Bill me dijo que la vestimenta resultaba demasiado brillante, sugiriéndome al respecto: 'Coloréalo de gris oscuro para darle un toque más siniestro'. La capa lucía como un par de alas rígidas de murciélago, sujetas a los brazos. Cuando lo comentamos, concluimos que esas alas le estorbarían a Bat-Man en las escenas de acción, así que las convertimos en una capa con terminaciones triangulares para que luciera verdaderamente como el ala de un murciélago cuando estuviera peleando o columpiándose sobre una cuerda. Además, desde un inicio Batman no llevaba guantes, así que decidimos añadírselos para que no tuviera problemas con la impresión de sus huellas digitales por dondequiera que fuese."


Bob Kane sobre el origen de Batman.

sábado, 9 de junio de 2012

Call me maybe



I just saw her on the other side on the library on Monday morning. I came back on Tuesday and I saw her again. I came back on Wednesday and I stared at her. I came back on Thursday and I stared at her, she saw me and smiled at me. I came back on Friday and I saw her, she stared at her, she smiled at me and I did the same.
Next Monday, I went back to the library but she was not there. I never saw her again. And I still have a note in my pocket. And my number is written in that note. She never called me. And I am still going to that library, waiting for her, just to give her that note and say "call me maybe".

domingo, 3 de junio de 2012

La ciudad de los sueños




Y entonces me descubrí mirándome.
Allí estaba yo, en pie, justo enfrente del espejo donde siempre te imaginaba.

Entonces tus formas tenían el sentido perfecto, al compás que marcaba el movimiento de los velos que cubrían las ventanas. Como parte de un plan astutamente preparado, te imaginaba siempre con la cantidad justa de luz, la suficiente como para que yo, cual director de fotografía, pudiese componer el resto.

Me descubrí mirándome y puse el empeño suficiente para descubrirme al detalle. Durante unos minutos centré toda la atención en mis ojos, grandes, de tonos melosos, y fue entonces cuando por primera vez te descubrí en mí. Allí estabas tú, en cada movimiento, en cada parpadeo. Sorprendido decidí continuar con la "auto-exploración" y en cada uno de los pasajes de mi cuerpo pude descubrirte, en algunos más escondida que en otros, pero en casi todos estabas bien presente.

¿Por qué estaba sucediendo?

¿Por qué prácticamente tú y yo formábamos un solo elemento? ¿Un solo ser?

Quizás te había idealizado tanto que "de a poquito" me fui componiendo contigo hasta descubrir que yo estaba completamente hecho de pedacitos de ti.


Fragmento extraído del cuento "La ciudad de los sueños" escrito por Antonio Orozco