miércoles, 29 de junio de 2011

I'm an agent of chaos


You look nervous. Is it the scars?

You wanna know how I got them?

Come here. Hey. Look at me.

So I had a wife. She was beautiful, like you...

...who tells me I worry too much...

...who tells me I ought to smile more...

...who gambles and gets in deep with the sharks.

Hey. One day they carve her face,

and we have no money for surgeries.

She can't take it.

I just wanna see her smile again. Hum?

I just want her to know that I don't care about the scars.

So... ...I stick a razor in my mouth

and do this... ...to myself.

And you know what?

She can't stand the sight of me. She leaves.

Now I see the funny side.

Now I'm always smiling.

martes, 21 de junio de 2011

Tras el espejo

Hoy he visto la alegría con la que los niños y las niñas ven el mundo. He visto cómo su ilusión supera cualquier cosa. Me han enseñado que, con cualquier detalle, gesto o palabra que tengas con ellos, puedes hacerles felices. Sólo con ir a verles actuar, ya son felices, ya se dan por satisfechos. He visto como la cosa más sencilla y más ínfima que les digas o el detalle más pequeño que tengas con ellos, es suficiente para que sonrían. Esa filosofía de vida, despreocupada, es cada vez manos frecuente en nuestro mundo, sobre todo, cuando llegamos a la edad adulta. ¿Cómo puede ser que haya perdido esa sensación de alegría de vivir? Con sólo verte, son capaces de sonreír cuando todo va mal, de reírse aunque les eches la bronca. Parece que yo haya cruzado un espejo, que separe mi niñez de mi adultez, y no sea capaz de ver más allá, que lo vivido anteriormente sea algo del pasado que no puedo recuperar. Puede que haya dejado atrás ese espejo, no siendo capaz de volver nunca más. Puede que haya cruzado ese espejo en el que me miraba diariamente preguntándome '¿cuándo voy a ser mayor?' '¿cuándo voy a crecer y ser un hombre ya?'. Puede que esas preguntas ya tengan su respuesta y ya me haya convertido en ese hombre que quería ser. Es posible que, tras haber pasado este umbral, ya me haya dejado atrás a mí mismo siendo un niño.

Todo esto me lleva a pensar que, quizás, para ser feliz, siendo un adulto, hemos de volver a nuestra más tierna infancia o niñez, como lo quieras decir. Para volver a reír y sonreír como cuando éramos pequeños, hay que volver a ser como un niño pequeño, despreocupado, alegre, sincero y espontáneo.

Gracias a esas dos personas que me han hecho volver a ver cómo se debe vivir esta vida, que no es de otra manera que no sea sonriendo.

viernes, 17 de junio de 2011

I can't get it off my chest

Escuece pasar una semana sin verte, pero más duele cruzarme contigo y no poder decirte nada de lo que siento, ni que me digas nada de lo que sientes. Te sonrío, me devuelves la sonrisa. Te doy un beso en la mejilla, me contestas con otros dos. Te abrazo, tú me abrazas aun más fuerte. Es tan fuerte lo que siento que duele dentro, sin poder salir. Y, espero, que tú te sientas igual que yo.

sábado, 11 de junio de 2011

viernes, 10 de junio de 2011

Número para el recuerdo

Las personas que son amigas de verdad nunca nos dejarán solas cuando más les necesitemos. Esas persons nunca te defrudarán, no te dejarán caer, no te permitirán llorar cuando tengas ganas y estarán siempre como apoyo, tanto en los buenos como en los malos momentos. Creí que eras una de esas personas. Pensé que nunca me fallarías. Creí que eras diferente a mí, que nunca me defraudarías ni me dejarías a un lado cuando más te necesitase. Yo te he fallado, lo sé, y eso se recuerda menos que todo lo que te he ayudado, o eso me has hecho creer siempre con lo que me decías. Recuerdo oírte decir 'no pasa nada, bastante haces ya por mí'. Fallarte me dolía a mí casi tanto como a ti, incluso más. Por eso, nunca pensé que harías algo así, nunca pensé que, cuando más te necesitase, desaparecieras de mi vida así, sin dejar rastro. Sé que estás a otras cosas, no te culpo, tienes tu vida y yo soy sólo a quien acudes cuando estás mal o triste, cuando necesitas desahogarte o cuando necesitas insultarle.
Ahora que yo, por lo que estoy viviendo, no puedo ser capaz ni siquiera de sonreir, necesitaría más que nunca tu alegría, el modo en el que me haces sacar una sonrisa, la manera que tienes de hacerme sonreir y el modo que tienes para que, aunque todo lo demás sea un desastre, pueda olvidarme de ello y dejarlo atrás.

Pero, ahora más que nunca, te necesito. Bien sabes que no soy de contar las cosas, ni mucho menos, soy de guardármelas para mí y no compartirlas. Puede que todo lo que necesite sea alguien que me diga 'cuéntame que te pasa' o 'venga, dime por qué tienes el ceño fruncido hoy'. De sobra es sabido que me resistiría a contártelo, pero al final acabaría cediendo, porque así soy, si tú me dices algo, yo lo hago. Si tú me dices 'ven hasta mi casa el lunes a las cinco de la tarde, tomamos un café y te cuento cómo me va todo con él'. Diez minutos antes de estar allí, ya he salido de casa, preocupado porque no me da tiempo. Pero tú, no das señales de vida; tú, no contestas a mis llamadas; tú, no respondes a mis mensajes; tú, no me has dado explicaciones.

Ahora tengo miedo de decirte algo, no vaya a ser que explotes. No me has dicho nada respecto a eso, no te he pedido ninguna explicación. Cada uno hace lo que considere oportuno. Yo seguiré aquí cuando lo necesites, cuando quieras hablar y cuando tengas ganas de jurar contra el otro. Aquí estaré yo siempre.

Tú eres como una hermana para mí, casi más que si fuéramos de la misma sangre, y tú, ahora mismo y sintiendo muchísimo decirlo, me has fallado.

lunes, 6 de junio de 2011

What's the answer?

Puede ser que lo mejor de mi vida esté aún por venir, y también puede ser que, todo lo vivido, haya sido lo bueno de mi vida y que, el resto de ella, sea como ésta, como la actual, que tan harto me tiene y que tanto daño me hace. El mundo nunca fue un lugar bonito ni agradable. En esta vida, he vivido pocas cosas, pero de ellas he aprendido. Si algo sé seguro es que nadie, absolutamente nadie, te regala nada en este mundo. Otra cosa que he aprendido a la fuerza es que no te puedes fiar de nadie de los que tienes alrededor, ni siquiera de los más cercanos a ti. Nuestro mundo es una selva, en la que la ley de la supervivencia es la que prima y en la que tienes que intentar ser mucho más fuerte que los demás para sobrevivir. Quizá sobrevivir no sea sólo eso, esforzarte día a día, cada vez más, sino quitarte del medio a los que están delante de ti. Tal vez, el objetivo de conseguir algo o de sobrevivir sea eliminar a tus competidores, uno a uno, hasta conseguir lo que deseas; en otras palabras, a lo mejor lo que necesito para conseguirlo que quiero sea ser un aprovechado, un jeta, un caradura, un trepa. Todos a mi alrededor tratan de destruirte y de aprovecharse de mí en todo momentos. Y, como ya se sabe, no hay mejor modo de quitar un mal hábito que hacer que ese mal hábito se vuelva contra ti; quizás, el modo de conseguir que dejen de hacer eso conmigo sea ser igual que ellos. Pero, espera, si hiciera eso, ¿en quién me convertiría? ¿en ellos? Es un respuesta difícil, casi tanto como la de la pregunta si son más importantes tus principios y tu forma de ser o tus ganas de conseguir algo, que te llevarían a hacer cosas que nunca imaginaste. El fin justifica los medios dicen, pero ¿siempre lo hace? Esto se pone cada vez más complicado, por lo que abandono mis divagaciones, hasta que tenga todo más claro o más confuso, ya se verá.

domingo, 5 de junio de 2011

You're a loser

¡Eres un inútil! ¡Eres un fracasado! ¡No vales para nada! ¡No te mereces nada de lo que tienes! ¡Tus padres no se merecen un hijo como tú! ¡Nunca, nunca, nunca conseguirás nada! Sólo mírate. ¿Qué ves? ¿Quieres que te diga yo lo que veo? ¡El mayor fracaso que he visto! Nunca te lo había dicho antes, me habían parado los pies, pero ahora ya no, ahora ya no tienes a nadie que te proteja de escuchar esto, nadie que me impida que te diga la realidad como es. Todo lo que tienes ha sido regalado, te lo han regalado, te han dejado conseguirlo, te han dejado ganarlo. Porque, como eres un chico, un niño débil, no te iban a dejar sin nada; pero mira, eso es lo que te mereces, ¡NADA! Espero que la vida te enseñe que tú no vas a ganar nada y que más te vale esforzarte, aunque seguro que tú, con lo vago e inútil que eres, no conseguirás nada, ya que todo lo que te supone un esfuerzo lo dejas a un lado, como cuesta tanto, para qué me voy a mover, ¿verdad? Pues bien, ahí te quedas tú; haz lo que quieras, ya veré si consigues algo; aunque, con lo vago que eres, seguro que te encontraré tal como estás, tumbado en el sofá, de brazos cruzados, viviendo del cuento y sin nada que hacer. Pareces uno más de la generación Ni-Ni. En fin, ahí te quedas, haz con tu vida lo que te plazca.

sábado, 4 de junio de 2011

Good morning princess

Hoy vas maquillada, se te ve más guapa que de costumbre. ¿Es por el baile? Tampoco te hace falta mucho, estás guapa igual. ¿Quieres que me calle? ¿Por qué? ¿Porque te sonrojas? ¡Eso es una tontería! ¡Te diría mil veces lo guapísima que estás! ¿Te sigues poniendo colorada? ¡Mejor, así no te hace falta ponerte colorete! Sonríes, eso me encanta. Adoro verte feliz y sonriente. Adoro hablar contigo. Adoro que me mires y te enfades si te saco la lengua. Adoro verte crecer y hacerte mujer. Me entusiasmo por saber que piensas en mí del mismo modo que yo lo hago. No me lo dices, yo a ti tampoco. No es el momento ni el lugar adecuado. Siempre habrá otro momento, en el futuro, en el que podré decírtelo. Espero, ansiosamente, el momento en el que tras pasar la noche conmigo, te levantes por la mañana y, al verte moverte, te dijera 'Buenos días princesa'. Pero, de momento, todo queda en 'pause', en 'stand by', a la espera de nuevos cambios. Mientras tanto, me conformaré con decirte que sí lo eres, que eres eso, mi princesa, pero no del modo que a mí me gustaría.