jueves, 29 de diciembre de 2011

Me subo a las estrellas, y me tiro de cabeza.

Antes escribía más. Ahora ya no lo hago tanto. ¿Me falta la inspiración? No, tengo la suficiente para escribir párrafos y párrafos de sinsentidos, delirios, tonterías de todo tipo y, quizá, alguna que otra realidad. Las cosas cambian, ahora ya no escribir me desahoga. Pero, ¿sabes qué, fiel blog amigo mío? Estoy mejor así, solo, sin ataduras. Puedo volar. Y esa vida sin ataduras, no la cambio por nada del mundo ya.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Alguien con quien hablar

Escribir cosas bonitas sirve de mucho, o eso dicen. Te relaja, te libera y te libra de esa presión que tienes. Siéndome sincero a mí mismo, creo que lo hace, pero no en la medida que debería. Porque... ¿Qué siente un papel cuando le escribes algo? ¿Y cuando le confiesas lo que sientes, lo que tienes en el corazón? ¿Qué respuesta obtienes? A ver si aprendes que por mucho que el papel reciba lo que escribes, nunca responderá del mismo modo que lo hace una persona de carne y hueso, con la que puedes hablar, conversar, discutir; a la que puedes abrazar, tocar e, incluso, besar.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Head or tails?


No puedes poner la cara que te interesa en función del momento, porque, al final, una de las dos se desgastará.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Chaos means balance


Vivo en medio de un caos. Nada de lo que hay a mi alrededor es lógico ni coherente, simplemente está ahí. No trato de controlarlo ni de mejorarlo, simplemente, convivo con ello como buenamente puedo. Muchas veces trata de adueñarse de mí. Muchas veces me controlo, pero otra pocas me dejo llevar por su ritmo, por su manera de que se produzcan las cosas. Y, ¿sabes qué? Me gusta esa situación que aparece en el caos. No hay nadie que te ordene qué hacer, qué decir o qué pensar. Puedes ser tú mismo o ser otra persona diferente. Puedes ser lo que quieras ser. Puedes producir caos y llevarlo a su máximo exponente, llegando a límites insospechados, incluso a la destrucción de todo lo existente ya, para empezar de nuevo, de cero, comenzando una nueva vida. Y, por eso, es por lo que quiero hacer del mundo un caos.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Cosas se van, cosas se quedan.

Una vez me dijeron que las malas experiencias deben escribirse en la arena, para que el tiempo y el viento las acaben borrando y desaparezcan de nuestra memoria, no para que nos olvidemos por completo, sino para demostrarnos que no tienen mayor importancia. En cambio, las buenas experiencias debemos tallarlas en piedra, para que sean eternas e imperecederas, durando para siempre, y que, por mucho que la arena de las malas experiencias las cubra, llegue un nuevo viento y las quite, dejando simplemente las buenas experiencias, los buenos recuerdos, y que éstos no desaparezcan nunca.

martes, 22 de noviembre de 2011

Hay gente que quiere ver el mundo arder

¿Quieres saber por qué utilizo un cuchillo? Las pistolas son demasiado rápidas, no te dejan saborear todas esas pequeñas...emociones. La gente cuando está a punto de morir, se muestra tal y como es. Así que, en cierto modo, yo llegué a conocer a tus amigos mejor que tú. ¿Te gustaría saber cuáles eran cobardes?

viernes, 18 de noviembre de 2011

Now I believe in miracles

¿Sonreirías si admito que estaba equivocado? Sobre qué, te preguntarás. Estaba equivocado sobre los milagros... Casos con una probabilidad infinitesimal de que sucedan, como que el oxígeno se transforme en oro. Siempre he deseado presenciar algo así, y, sin embargo, he descartado eso mismo en el emparejamiento humano. Millones y millones de células compiten para crear la vida, generación tras generación, hasta que, por fin, tu madre ama a un hombre, al que quizá debería odiar. Y de toda esa contradicción, contra todo pronóstico inimaginable, eres tú, sólo tú la que surge, para dibujar una forma tan específica de entre todo este caos... Es como transformar el aire en oro. Un milagro. Y, por eso, me equivocaba.

miércoles, 16 de noviembre de 2011