
Cada vez más el talento está bajo sospecha. A todo buen entendido del baloncesto le gusta el espectáculo, las canastas imposibles, los mates estratosféricos, las asistencias sin mirar, los tapones brutales...pero la pregunta es, ¿a eso se ha reducido la NBA actualmente?
Echando la vista atrás, no en esta temporada, podemos ver que primaba en esta liga, otro tipo de baloncesto: el concepto del talento y no del poder físico.
Actualmente el MVP es LeBron James, posiblemente el jugador más dotado físicamente para este deporte. Pero, ¿en qué se basa el juego de LeBron? En dos aspectos: jugársela él o dejar que sus compañeros se las tiren, cosa que solo ocurre cuando está en el banquillo o la defensa se asfixia. La potencia de LeBron está en su máximo auge: hace mates increibles, mete tiros imposibes (algo que hay que destacar es que ha mejorado su tiro, bastante deplorable al principio), hacer pases espectaculares (propio de una visión bastante privilegiada, no tanto como su físico pero bueno), coger rebotes por encima de todos sus compañeros, robar y hacer tapones donde nadie pensaba que iba a llegar...pero no es por talento más que en un pequeño porcentaje, si no que es puramente fortaleza física; pero, ¿es eso ser realmente lo necesario para ser un MVP?
Hay MVPs de pasadas temporadas que tenían un más que aceptable nivel físico pero mucho más talento que LeBron: Kobe Bryant, aunque le tilden de 'chupón', es mucho más completo; Steve Nash, MVP dos años seguidos (2005 y 2006) basa su juego en el concepto equipo y eso es por su talento para no tirar todo lo que caiga en sus manos y por saber hacer mejores a los demás; Dwyane Wade, que ni siquiera ha llegado a ser MVP todavía, en su mejor temporada ha convertido al peor equipo de la temporada pasada en un equipo que ha adelantado su reconstrucción varias temporadas para meterlo en Play-off, que a pesar de que pueda pecar de exceso de lanzamiento ha completado su mejor temporada en la NBA; Tim Duncan fue, ha sido y será siempre puro talento, su mote 'Big Fundamental' ('Grandes Fundamentos') da muestra de ello, y eso lo demuestran su dos títulos de MVP de Liga Regular en 2002 y 2003...
Pero siguiendo con el tema en que estábamos, LeBron solo se luce si usa su poderío físico. Recordemos el All-Star de este año en Phoenix: LeBron intentó un mate lanzándose el balón contra tablero, cogerlo en el aire y machacar, y falló. Lo volvió a intentar y falló. A la tercera vez que lo intentó lo consiguió, no sin que el equipo contrario le dejase espacio libre hacia canasta para que lo intentase consiguiese, por fín, a la tercera. ¿Es eso talento? Pero esas jugadas se permitieron ya que el entrenador de la Conferencia Este fue Mike Brown, entrenador de Lebron James y de los Cleveland Cavaliers. Otro beneficiado del 'talento' de LeBron, que le permitió ganar el premio al Mejor Entrenador del Año, un premio que se merecía mucho menos que George Karl, entrenador de Denver Nuggets, que han firmado una espectacular temporada y son un alternativa al título, o Stan Van Gundy, entrenador de Orlando Magic que ha hecho un bloque bien estructurado para hacer frente a los 'Cavs'en las finales de conferencia.
Sin tener en cuenta su físico podemos hablar de su actitud en la cancha, cuando tras hacer una de sus jugadas espectaculares, mira a la cámara y presume. Todo en LeBron James está diseñado y preparado, sobreactúa en todo momento. Entró en la NBA con 17 años en el año 2002 como número 1 del Draft, elegido por los Cleveland Cavaliers, tras una carrera exitosa en el Instituto Saint Joseph- Saint Mary, con los que ganó tres títulos de campeón estatal. Pero a su entrada en la NBA entró con un contrato publicitario de, se rumorea que en torno a 100 millones de dólares, con la compañía deportiva Nike. ¿Puede un jugador de instituto, con 17 años, obtener esa fortuna, sin haber demostrado todavía nada? Es increíble lo que puede llegar a cambiar el juicio de todas y cada una las personas que eligen al MVP de la liga regular de la NBA, supuestos periodistas y entendidos del mundo del deporte, que ven en un producto publicitario al mejor jugador de la mejor liga del mundo.
Además esta temporada los Cleveland Cavaliers han obtenido el mejor récord en liga regular, con un balanca de 66 victorias y 16 derrotas, además de igualar el segundo mejor balance de un equipo como local, con 39 victorias y 2 derrotas. Pero esta temporada, LeBron nunca ha estado sólo. En verano, Cleveland fichó a Maurice 'Mo' Wiiliams, unos d elos mejores bases de la NBA en el campo ofensivo, casi es más escolta que base. 'Mo' ha realizado su mejor temporada a nivel de estadísticas d eanotación, estableciendo además su tope de carrera con 43 puntos. El resto del quinteto tituliar no es nada malo tampoco. Delonte West ha realizado su mejor temporada también, junto con la prgresión de Anderson Varejao y la siempre notable presencia en la zona de Zydrunas Ilgauskas. Pero el potencial de los 'Cavs' no se reduce solo a su quinteto titular, sino a su segunda unidad de gran calidad también: Daniel Gibson, 'Sasha' Pavlovic, Ben Wallace, Joe Smith y Wally Szczerbiak. Cada uno de los jugadores de esta segunda unidad podría ser titular perfectamente en cualquier otro equipo.
Veremos si esta temporada consigue su ansiado anillo y si con el tiempo será capaz de destronar a Michael Jordan como el mejor jugador de la historia del baloncesto, algo que, sinceramente, dudo mucho, por el simple hecho de que el talento de Jordan no hay ningún jugador que se aproxime tanto como Dwyane Wade, y aún así, no se merece ninguno de ellos ser el sucesor, simplemente porque no ha habido, hay ni habrá sucesor para el más grande de este deporte...
Pero claro, ésta es sólo mi opinión, y no me considero un entendido de este deporte. No estoy en contra de LeBron ni me opongo que la gente le aprecie, le adore o sean sus fans, más bien, me da igual. Simplemente, no veo en él el talento que en otros sí que hay.